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lunes 21 de abril de 2008

Bonus Track BAFICI '08 - Apuntes y conclusiones

Apunte 1 - Películas que me quedaron sin ver:

Más allá de todas las que me hubiera gustado ver, hay dos que lamento muchísimo no haber podido ver, a saber:

1) WILL EISNER: PORTRAIT OF A SEQUENTIAL ARTIST: Siendo un fanático de los comics, la figura de Eisner me interesa desde el 2006, año en el que conocí el nombre del creador de la novela gráfica y de The Spirit. Por complicaciones laborales no pude acercarme el viernes 11 al Cenctro Cultural Recoleta para verla, y tampoco pude ir a las proyecciones siguientes.
2) INTIMIDADES DE SHAKESPEARE Y VICTOR HUGO: Por desconocimiento, siempre termino perdiéndome las revelaciones del festival. Esta vez, tenía comprada la entrada anticipada, pero no pude llegar a la función. Fue la única película que no pude ir a ver de las que tenía la entrada, y es la que más lamento no haber podido ir. Imagínense la decepción que significa ver al día siguiente en Sin aliento, el diario del BAFICI, que esta película se posicionaba primera en el voto del público en su primera función, y yo me la tuve que perder. Vi yo, de Rafa Cortes, otra de las mayores revelaciones del festival, pero el único consuelo verdadero llegará cuando pueda ver la ópera prima de Yulene Olaizola, que finalmente se alzó con el premio a Mejor Película de la competencia internacional.

Apunte 2 - Reflexiones y otras yerbas:

1) Lo mejor a mi gusto, más allá de las películas, fue asistir al diálogo con los directores. En la mayoría de las proyecciones que fui, se encontraban los directores de las respectivas películas. Los más interesantes: Carlos Reygadas, Rafa Cortes y Enrique Piñeyro.

2) Los cortos de celebración del 10º BAFICI. De los que vi, los más interesantes y/o bellos son los de Lorena Muñoz y Ariel Rotter.

3) Qué pasó con los graciosos y polémicos spots del año pasado? Se ve que la gestión Macri apuntó a algo más austero, se cambió el logo del festival (a mí este nuevo y más clásico me terminó gustando, particularmente en el armado del stand central del Hoyts), y atrás quedaron los gestitos cancheros de promoción.

4) Y los cortos? Me quedo con la opinión del amigo Maro, ya que, como es habitual en mí, no asisto a las proyecciones de los cortos seleccionados. El año pasado me dio bronca no poder ir, porque me perdí La guerra, el corto del amigo Rodrigo Sanchez Mariño. Esta vez no me interesó ir, aunque desde acá felicitamos a Alejo Franzetti por su premio en la Selección Oficial de Cortometrajes.

5) Y las películas FUC? La única que vi fue S.O.S. Ex, que más allá de estar coproducida por la FUC, no es una de las más representativas de la producción FUC exhibida en este BAFICI. Sí lo son Cómo estar muerto/Como estar muerto de Manuel Ferrari (que algún día la veré), e Historias extraordinarias de Mariano Llinas (la cual, debo admitirlo, desestimé verla por su extensísima duración, pero también algún día espero verla). El año pasado en el marco del BAFICI vi El hombre robado, de Matías Piñeyro, y me pareció una propuesta muy interesante. Pero el año pasado privilegié ver cine argentino, este año mi selección apuntó a lo contrario, salvo contadas excepciones.

6) Alguien por ahí dijo: "En 7 de cada 10 proyecciones, un (ex o actual) alumno FUC se encontrará con otro (ex o actual) alumno FUC". La profecía se cumple a rajatabla. Las tres proyecciones restantes se reparten entre los alumnos FUC que no se llegan a encontrar por la cantidad de espectadores en la sala, y los que pertenecen a otras camadas y no se conocen, o bien no se saludan. Es un hecho.

Conclusiones:

Detesto a aquellos que se atreven a decir "Este BAFICI fue mejor (o peor) que el del año pasado". Para eso tenés que haber visto la programación completa, o tener un conocimiento preciso de toda la programación, elemento que, creo, solo pueden adjudicarse sus programadores. No se si fue mejor o peor BAFICI que las anteriores ediciones, sí se que fue "mi" mejor BAFICI. No tanto por el nivel de lo visto, sino porque es el primer BAFICI al que me toca asistir desde mi trabajo de crítico. Al no estar cursando, y al estar cumpliendo un trabajo que me "obliga" (en realidad, me estimula) a ver determinadas películas coincidentes con los estrenos en España, fue mi mejor asistencia al BAFICI hasta la fecha. Algunas de las películas de la programación, como It's a free world de Ken Loach, o Before the devil knows you're dead de Sidney Lumey, ya las había visto antes para Cine.com. Otras, las vi en el momento para hacer las respectivas críticas. Sin embargo, haciendo una consideración general sobre mi labor como espectador, este año acerté eligiendo un poco de todo, algunas películas pertenecientes a focos de determinados cineastas (Wakamatsu, por ejemplo), otras a secciones entroncadas dentro de lo denominado Panorama, que incluyen secciones paralelas como Democracias, Música, Personas y personajes, etc, y también vi varias pertenecientes a las selecciones oficiales (nacional e internacional). Y sí, vi 13 películas, una de las cuales, Shine a light, la vi fuera del BAFICI pero estuvo en la programación. Es decir, fue por lejos mi mejor BAFICI, el más concurrido y el más productivo.

sábado 19 de abril de 2008

Relevamiento BAFICI - Parte II

Y seguimos viendo:


The Deathmaker: Un thriller monumental, acotado a un escenario y una larga conversación entre un psicópata asesino y un psiquiatra que indaga en su historia. La bestial actuación de Götz George nos deja atónitos ante la descripción del horror. No puedo decir más que eso ya que el agotamiento post-rodaje hizo estragos en mí esa noche. Mr. Karmakar se merece que le de una segunda oportunidad. Prometo algún día verla enteramente despierto. Lo que pude ver es más que recomendable.





How Ohio pulled it off: Trabajo de tesis sobre el fraude electoral en ese estado, que terminó con Bush proclamándose reelecto . Interesante y muy didáctico a la hora de comprender los tejes y manejes que existen en el ¿falible? sistema electoral americano. Una de los pocos documentales que se atreve a mostrar a un político negro republicano, como un traidor a su clase, apenas la punta del ovillo de un poder económico mayor, capaz de digitar la elección a presidente en el primer mundo.



S.O.S. Ex: La verdad es que prefiero una película desprolija y fresca como El descanso (dirigida por la tríada Rosell, Moreno, Tambornino) a una "obra" solemne y hermética como El custodio. Andrés Tambornino, en su ópera prima en solitario, elige ir por la vereda opuesta que Rodrigo Moreno, su coequiper en El descanso, y seguir en la línea de su primera película, con una comedia algo disparatada, bastante desprolija, cargada de una tensión sexual constante, y muy simpática. Su escenario, casi en su totalidad, está reducido a un velero en el que puede pasar de todo, y aunque tampoco pasa demasiado, termina transformando a los cuatro navegantes perdidos en la marea de sus vidas. Quizás una de las películas argentinas con más puteadas de los últimos años (hay casos que la superan hasta en la originalidad de las palabrotas, como 76 89 03, pero ese es otro tema). Género: Comedia argentina que se atreve a respirar, se sumerge y no se ahoga.

Interkosmos: De esta no puedo decir nada. La fui a ver con sueño (sí, los que me conocen dirán: "Qué raro, Leo durmiéndose viendo una película", pero tantas proyecciones en tan pocos días es una aventura que pocos podrían atravesar sin caer en alguna, y a mí, qué quieren que les diga, me mata ver cine a la noche). Sumado a eso, se cortó la luz del Hoyts en el medio de la proyección, y cuando estaba por volver, decidí abandonar la sala. No faltará oportunidad de verla, y supongo que proximamente me tocará entre los estrenos de España.





Joe Strummer: The future is unwritten: El nuevo documental de Julien Temple, el director de La mugre y la furia, sobre los Sex Pistols, es sencillamente estupendo, tanto por originalidad (intercala material de archivo y entrevistas con dibujos animados como el de Rebelión en la granja) como por ritmo y potencia narrativa. No voy a decir más que eso, ya que pueden ver mi crítica en Cine.com. Baste decir que no conocía a Joe Strummer, de The Clash solo conocía el tema Rock the Casbah, y este documental logra que uno lo conozca en todas sus variadas facetas. Crítica de Cine.com aquí.




The unforeseen: Documental sobre el proceso de urbanización de la zona de Austin, Texas. Proceso conflictivo para los ambientalistas que vieron en esa compra indiscriminada de terrenos para la industria, el fin de una era de felicidad, y el comienzo de una era de estragos en la tierra. Las entrevistas paralelas a Robert Redford y a un hacendado, plantea en sus argumentos opuestos una discusión que puede recordar al duelo entre Ricardo Darín y Daniel Fanego en Luna de Avellaneda. Uno, con un discurso emotivo y bienintencionado, el otro, con un argumento decididamente pragmático. Y sí, al ser una producción Sundance, y al estar producida por Redford y Terrence Malick, no quedan dudas de sus intenciones demócratas. Aún así, está muy bien realizado y es muy interesante en su contenido.

Bye bye life: Si sabemos de qué va este documental, y aún así vamos a verlo, es porque queremos ir a sufrir y porque el morbo tira de alguna forma. A mí no me gustan los productos amarillos televisivos del tipo E-24 o por el estilo. Bye bye life es un testimonio duro y a la vez honesto y alegre sobre el final de una vida. Gabriela Liffschitz nos transmite tanto dolor como un profundo amor por la vida, y Enrique Piñeyro nos vuelve a sorprender con su humildad y su notable capacidad para sacar agua de las piedras, encontrando mucha vida y felicidad en las horas previas a la muerte. Durísima y sobrecogedora, sin apuntes grotescos o amarillos, pero provocando un impacto mayor, Bye bye life es un testimonio sincero, desgarrador, y emocionante sobre el amor a la vida.

L'avocat de la terreur: Barbet Schroeder narra algunos de los casos del abogado de dictadores y terroristas Jacques Vergès como un thriller apasionante, con un villano más carismático que muchos de los más grandes villanos del cine hollywoodense. Vergès, sentado en su oficina, fuma sus habanos y se rie en la cara de todos, mostrándose más inteligente y astuto que cualquiera que haya intentado seguirle los pasos. Si bien la multiplicidad de casos y nombres tiende a la saturación, nada más impactante que la mueca sonriente de este abogado, seguro de haber honrado su profesión. Un excelente e inquietante retrato de un personaje tan fascinante como tenebroso.

lunes 14 de abril de 2008

Relevamiento BAFICI - Parte I

Esto es lo que vimos hasta el momento:

Val Lewton: The man in the shadows: Arrancamos el décimo BAFICI el miércoles 9, con un documental para cinéfilos. El crítico y realizador Kent Jones, presente en el festival, nos entrega una película narrada por Scorsese, sobre la obra de Val Lewton, productor de películas de terror clase B, muchas de ellas realizadas en plena Segunda Guerra Mundial, y cuyos mayores hitos fueron bajo el ala de la RKO. El documental logra mostrar en Val Lewton la imagen de un productor/autor, completamente independiente de los estudios, y exiliado de la RKO, de la misma manera que Welles tiempo antes del desembarco de Lewton en el estudio. Un análisis exhaustivo del cine de terror de los cuarenta que debía competir con las producciones de la Warner (las protagonizadas por Boris Karloff, como Frankenstein), más populares pero realizadas con mucho menos rigor estético y respeto por el espectador. Cortita e interesante.

Secrets behind the wall: Seguimos con la primera película del jueves 10. Sin duda una película extraña para arrancar una jornada de películas, pero con algo hay que despertarse. Secrets behind the wall (1965) es la primera película que hizo conocido en el exterior al director Koji Wakamatsu, hoy un señor mayor capaz de realizar unas diez películas por año (!!!). Al principio, algunos pasajes de Secrets... podrían hacernos recordar a Hiroshima mon amour (no se fien de este comentario, quien suscribe esto vio aquella hace demasiado tiempo) pero con sangre (y sexo, mucho sexo) en las venas. En los sesenta nos muestra las heridas de la guerra, la incipiente adolescencia perdida en el universo, en este caso una adolescencia voyeur y onanista, y mucha tensión sexual que termina desembocando en unas secuencias explosivas y cargadas de una fuerza poco común. Provocativa, políticamente incorreta (y necesaria), y un cross a la mandíbula de mentes "bien pensantes". Cuando pensaba que arrancábamos el día de manera soporífera, el joven se desata y termina despertando a todos, más de cuarenta años después.

Stellet Licht (Luz silenciosa): Segunda del día jueves. Poco podría agregar que no haya mencionado en mi crítica para Cine.com. Lo esencial: Aquellos a quienes no les molesta ver un film de dos horas y media (en el BAFICI están exhibiendo varias películas de más de cuatro horas, así que tampoco es mucho), pueden llegar a encontrar uno de los films más bellos y dolorosos de los últimos años. Los prejuiciosos de la duración (y de la lentitud), deberían darle una chance a esta masterpiece de Carlos Reygadas, que lleva su estética a un estado de plena madurez. Bonus track de la proyección: El placer de ver a Reygadas en persona hablando de su manera de ver el cine es indescriptible. Crítica de Cine.com aquí.

Shine a light: Después de la hermosa pero dura Stellet Licht, que mejor que cerrar con una película "up", y si bien fue exhbida en el marco del BAFICI, la vi el día de su estreno comercial. Me refiero a Shine a light, de la que tampoco voy a decir mucho más que mi critica publicada hoy en Cine.com. Stones + Scorsese, en un show impecable, mechado con apuntes graciosos y un archivo estupendamente seleccionado. Alta música, alto espectáculo cinematográfico, y una lección definida de cómo filmar una gran banda en un gran concierto (según Scorsese, filmando siempre a la banda y nunca al público, al menos un punto de vida válido). Crítica de Cine.com aquí.

yo: Esta la vi hace unas horas, cuando el agotamiento que queda luego de un fin de semana de rodaje, hace que dudemos si vale la pena acercarse al cine, aún con la entrada comprada anticipada. Ópera prima de Rafa Cortes, un español al que, según su testimonio post-proyección, le interesa más plantear preguntas que respuestas. Esa intención se nota muchísimo en yo, película que se abre como un interrogante en sí. Un alemán llamado Hans, llegado a Mallorca, que es confundido con otro Hans, hecho que atraviesa las acciones del nuevo Hans, en una formidable interpretación Álex Brendemühl, un Hans desencajado y constantemente humillado por el pueblo. ¿Film de fantasmas, film de suspenso, o una exploración sobre el choque de idiomas/culturas y la multiplicidad como concepto central? Todo junto, y en su justa proporción. Durante la proyección se me presentaba reiteradamente el término desfasaje y, curiosamente, acabo de encontrar un texto de Pamela Biénzobas que describe las vertientes de este término (que se dice desfase, no desfasaje como se suele decir) en relación a la película. Biénzobas dice lo siguiente: "yo toma códigos conocidos y reconocidos, y los empuja hasta que el desfase de los elementos se hace evidente. Desfase de la identidad del personaje y de la identificación del espectador. Desfase de los géneros y de las estructuras. Desfase y desviación." Intrigante durante todo su metraje, y provisto de una originalidad narrativa y conceptual pocas veces vista en el cine actual, todo eso es yo. Una verdadera novedad, que vale la pena ver.

Y seguiremos con mucho más. Sin ir más lejos, hoy 22.30 tengo función de The deathmaker, del alemán Romuald Karmakar. Hasta la próxima.

viernes 4 de abril de 2008

Maldita BAFICImania!!


Llegó la décima edición del BAFICI. El evento que fascina a propios y extraños vuelve con diseño renovado (diseño PRO) y muchas novedades, entre las cuales se destaca, obviamente, las películas.
El BAFICI convoca a mucha, demasiada gente. Podría decirse que existen diversas clases de personas que asisten al BAFICI, a saber:

El amateur: Dícese de aquel que se acerca timidamente al festival, sea o no su primera vez, y elige cuidadosamente un número reducido de películas.

El semi-pro: Dícese de aquel que oscila entre un BAFICI-junkie y una precisa selección de las películas que verá. El semipro puede esperar con ansias el BAFICI, y volverse monotemático durante el transcurso del mismo. Pero intenta en lo posible no ir a ver basura (y si va a ver basura, es una elección intencional), y tampoco le importa demasiado si se pierde de ver alguna de las que eligió.

El profesional: Dícese del especímen más aborrecible y a su vez incomprendido de la fauna festivalera. El profesional es aquel que intenta ver de todo y se interna en el cine todos los días. Algunos, los más respetables, poseerán un cierto criterio a la hora de elegir las salas donde internarse, y muchos de ellos lo hacen por trabajo. La mayoría habla de todos los directores, películas y cinematografías, como si supieran realmente de lo que están hablando, y por supuesto, solo algunos de ellos realmente saben de lo que hablan. A estos últimos, mis respetos y condolencias por semejante sacrificio.

Yo creo pertenecer a la segunda clase. El año pasado vi ocho películas (un lindo número, pero tampoco una desproporción), hasta ese momento, mi record de películas en el festival. Hoy saqué entradas anticipadas para doce películas en el Hoyts, sin contar las otras tres o cuatro que planeo ver en otras salas. Es decir, a menos que se me presenten contratiempos laborales, probablemente duplique el número de películas del año pasado.

Los títulos para los que saqué son los siguientes: Val Lewton: The man in the shadows, Secrets behind the wall, Stellet Licht, Yo, The deathmaker, S.O.S. Ex, Interkosmos, Joe Strummer: The future is unwritten, Intimidades de Shakespeare y Victor Hugo, The unforeseen, Bye bye life y L'avocat de la terreur.

Dos nacionales, el resto internacional, y una de ellas que iré a ver con Giselle, perteneciente al primer (el más saludable) grupo de espectadores del BAFICI, más otras dos que iré a ver con ella en otras salas. De paso, entren aquí para ver su muy interesante artículo sobre el BAFICI.

Y repasando las cifras de venta anticipada de entradas que publica la página del BAFICI, se puede ver que la más convocante hasta ahora es Los paranoicos, de Gabriel Medina, la cual me quedé con ganas de ver (las funciones en el Hoyts se agotaron demasiado rápido). Pero también se ve que las otras con fuerte convocatoria son I'm not there, Shine a light, Antes que el diablo sepa que has muerto (una de las que ya vi para Cine.com), y Paranoid Park. Todas ellas con pronta fecha de estreno comercial, lo que indica facilmente que el grueso del público BAFICI no dista demasiado del que va al cine diariamente. A estas hay que sumarles títulos como El sueño del perro y La rabia, películas nacionales que en algún momento pasarán por salas comerciales, o tendrán un lanzamiento alternativo en el MALBA.

Yo prefiero ver propuestas que me interesen, y que difícilmente pueda ver comercialmente. Algunas de ellas me servirán para las críticas de la web, ya que medianamente coinciden con su estreno en España. Stellet Licht (Luz silenciosa, lo nuevo del mexicano Reygadas) se estrenó allá a comienzos de marzo, y en estos días se está estrenando el documental Joe Strummer... El resto, puro criterio personal.

El BAFICI da para todo, y desde acá seguiremos el desarrollo de su décima edición, junto con breves y anárquicos comentarios de los films que elegí.

Hasta la próxima...
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