Seré breve. Me acabo de enterar de la designación de Sergio Wolf al frente de la nueva edición del BAFICI. Wolf, periodista, crítico, docente y realizador, posee una gran experiencia en lo que a festivales se refiere, y ha trabajado en ediciones anteriores del BAFICI. Decir que designaron a Wolf es decir, sencillamente, que no va a haber grandes cambios con respecto a la planificación del festival de las últimas ediciones, a cargo de Fernando Martín Peña. Que esta designación se de en un momento de crisis y renuncias, de angustia frente a la incertidumbre que produce la falta de lineamientos claros en lo que a cultura se refiere desde la asunción de Macri como Jefe de Gobierno y Hernán Lombardi a cargo de la cartera de Cultura, habla a las claras de una férrea continuidad a contracorriente. Evidentemente, la gente de cine confirma ser más coherente que la clase política (aunque habrá que felicitar a Lombardi por designar a Wolf, pero esperemos hasta abril para ver cómo se desarrolla la décima edición del BAFICI). Una buena noticia, y un alivio para quienes disfrutamos de esas dos semanas de locura permanente que significa el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, uno de los mejores de su tipo en el mundo, una amplia vidriera del cine mundial en todas sus aristas y una atracción para muchos (no solo para los porteños, ni para los estudiantes de cine). El BAFICI representa una verdadera gema para una sólida capital cultural como es Buenos Aires. Perder ese espacio, hubiera hecho perder ese status que Buenos Aires con esfuerzo ha sabido ganar, con todos los ingresos que eso implica. La cultura es la salud de la población, brindemos por ella, por Buenos Aires y, nosotros, los enfermos, brindemos por el BAFICI, a quien ya dábamos por muerto, y felizmente, no asistiremos a su entierro. Feliz año nuevo para todos, y un próspero 2008.
viernes 28 de diciembre de 2007
viernes 21 de diciembre de 2007
Balance '07 - Primera parte
Hollywood es como esas viejas gordas que viven haciéndose cirugías estéticas en vez de ir al gimnasio y ponerse en forma.
Con esta frase, comienzo mi retrasado posteo en este blog. Sepan disculpar, no aseguro regularidad, pero por las dudas, pasen una vez por semana por acá.
Decía, este es un balance de lo que vi en el año. Vi mucho cine americano, como es de esperarse. Desde que ingresé como crítico en mayo, vi cuatro películas por semana, entre 80 y 90 por ciento de ellas, americanas.
El grueso de la producción hollywoodense 2007 se basó en:
- Remakes (infinitas y agotadoras)
- Películas de terror (algunas interesantes, muchísimas no)
- Películas infantiles de género fantástico
Dejenme detenerme un segundo en este último apartado. La frase promocional siempre es "De los creadores de...". Frase terriblemente engañosa, suele querer decir: "No nos molestamos en pensar algo distinto, y como ya habíamos producido esa, podemos copiarnos, porque tenemos los derechos". Y después de El señor de los anillos y Harry Potter vino Narnia, y después de Narnia, películas como Stardust, Los seis signos de la luz, La brújula dorada (que hasta ahora me negué a verla, porque en definitiva, creo que ya la debo haber visto), y muuuuchas más. Todas iguales, personaje niño o adolescente, mundos mágicos, algo de cuento de hadas, alguna idea reciclada de La historia sin fin. El cuento siempre es el mismo, como si el público infantil no se diera cuenta que le están vendiendo siempre la misma película.
Las películas de terror o thrillers son la fuente para que los estudios convoquen dos clases de directores: directores de videoclip, que debutan en el cine sin poder despegarse de esa forma, y al fin y al cabo, es lo que los productores quieren que hagan, y directores extranjeros consagrados por alguna película previa. Los riesgos son pocos, como siempre. Los resultados...
Si releo las críticas que hice en el año, encuentro que siempre tuve algún comentario que hacer respecto de Hollywood. A pesar de despotricar, no puedo dejar de consumir sus películas. Esa es la realidad. Hollywood este año mostró que continúa tratando de aggionar la vetusta idea de mantenerse a base de remakes y secuelas. Es penoso pero es así.
¿Lo mejor que vi en el año? Poco cuenta en este apartado.
El libro negro: Director holandés domesticado por Hollywood, vuelve a su país natal, y sin despegarse del lenguaje del cine americano, hace una película entretenida y formidable.
Promesas del Este: Director canadiense domesticado por Hollywood, se pasa de la raya, como es su costumbre, y produce otra de sus tantas naves espaciales en medio de tanta producción de vuelo bajo. Viggo Mortensen, único.
El asesinato de Jesse James: Director neocelandés debuta en Hollywood, haciendo algo pecaminoso para la gran industria, una obra larga y lírica. Imagínense, originalmente duraba como cuatro horas...
Y lo que me queda por ver y viene haciendo mucho ruido, es obra de un director puramente americano, del cual ya no se sabe qué se puede esperar. Ridley Scott, director de Blade Runner, pero también de mucha mierda, trae American gangster, con Denzel Washington y Russel Crowe. Los que la vieron, la elogiaron. Yo la veré en una o dos semanas. Después les cuento.
El resto... Ultimamente vi mucha muy buena película, pero a veces se me confunde con mucha película vista en muy buena calidad, que no es precisamente lo mismo (este es el año en el que aprendí a odiar los screeners, pero si no existieran, no se cómo haría mi trabajo). Algunas las rescato, particularmente una pequeña gema irlandesa titulada Once, que me partió el corazón. Algunas de género me gustaron mucho, como la última de Bourne, y otras me divirtieron mucho, como la última Die hard, y la esperada versión cinematográfica de Los Simpsons. Algunos thrillers me gustaron mucho, como 1408 y Vacancy, pero son la excepción. La producción doble Grindhouse me resultó una de las cosas más interesantes este año, en su parodia a las películas de autocine. Algunas animadas, Ratatouille y Bee movie (la animación puede seguir planteándose como un terreno de salvación del cine, si se le sigue aplicando cerebro). Algunas pequeñas comedias románticas, como La camarera, de 2006, y alguna que otra más que le imprimen calidez genuina a la industria, lo que no es poco. Algo de cine político, las mejores: Redacted y A mighty heart, de dos outsiders de Hollywood, uno viejo (De Palma), y uno reciente y muy prolífico (el británico Winterbottom). Igual, el mejor cine político suele darse cuando se filtra en una película de género, como El ultimatum de Bourne. Después tenemos películas discursivas como Leones por corderos, que sería muy buena, si no fuese una digitada propaganda del Partido Demócrata, y si no se quedara en "miren qué cosa, estamos librando una guerra en la que mueren soldados de nuestro país".
El resto, mejor no mencionar, para qué dar nombres. Y seguro me salteé muchísimas películas rescatables que quedarán para algún pequeño apéndice.
Saludos, y felices fiestas para todos.
Con esta frase, comienzo mi retrasado posteo en este blog. Sepan disculpar, no aseguro regularidad, pero por las dudas, pasen una vez por semana por acá.
Decía, este es un balance de lo que vi en el año. Vi mucho cine americano, como es de esperarse. Desde que ingresé como crítico en mayo, vi cuatro películas por semana, entre 80 y 90 por ciento de ellas, americanas.
El grueso de la producción hollywoodense 2007 se basó en:
- Remakes (infinitas y agotadoras)
- Películas de terror (algunas interesantes, muchísimas no)
- Películas infantiles de género fantástico
Dejenme detenerme un segundo en este último apartado. La frase promocional siempre es "De los creadores de...". Frase terriblemente engañosa, suele querer decir: "No nos molestamos en pensar algo distinto, y como ya habíamos producido esa, podemos copiarnos, porque tenemos los derechos". Y después de El señor de los anillos y Harry Potter vino Narnia, y después de Narnia, películas como Stardust, Los seis signos de la luz, La brújula dorada (que hasta ahora me negué a verla, porque en definitiva, creo que ya la debo haber visto), y muuuuchas más. Todas iguales, personaje niño o adolescente, mundos mágicos, algo de cuento de hadas, alguna idea reciclada de La historia sin fin. El cuento siempre es el mismo, como si el público infantil no se diera cuenta que le están vendiendo siempre la misma película.
Las películas de terror o thrillers son la fuente para que los estudios convoquen dos clases de directores: directores de videoclip, que debutan en el cine sin poder despegarse de esa forma, y al fin y al cabo, es lo que los productores quieren que hagan, y directores extranjeros consagrados por alguna película previa. Los riesgos son pocos, como siempre. Los resultados...
Si releo las críticas que hice en el año, encuentro que siempre tuve algún comentario que hacer respecto de Hollywood. A pesar de despotricar, no puedo dejar de consumir sus películas. Esa es la realidad. Hollywood este año mostró que continúa tratando de aggionar la vetusta idea de mantenerse a base de remakes y secuelas. Es penoso pero es así.
¿Lo mejor que vi en el año? Poco cuenta en este apartado.
El libro negro: Director holandés domesticado por Hollywood, vuelve a su país natal, y sin despegarse del lenguaje del cine americano, hace una película entretenida y formidable.
Promesas del Este: Director canadiense domesticado por Hollywood, se pasa de la raya, como es su costumbre, y produce otra de sus tantas naves espaciales en medio de tanta producción de vuelo bajo. Viggo Mortensen, único.
El asesinato de Jesse James: Director neocelandés debuta en Hollywood, haciendo algo pecaminoso para la gran industria, una obra larga y lírica. Imagínense, originalmente duraba como cuatro horas...
Y lo que me queda por ver y viene haciendo mucho ruido, es obra de un director puramente americano, del cual ya no se sabe qué se puede esperar. Ridley Scott, director de Blade Runner, pero también de mucha mierda, trae American gangster, con Denzel Washington y Russel Crowe. Los que la vieron, la elogiaron. Yo la veré en una o dos semanas. Después les cuento.
El resto... Ultimamente vi mucha muy buena película, pero a veces se me confunde con mucha película vista en muy buena calidad, que no es precisamente lo mismo (este es el año en el que aprendí a odiar los screeners, pero si no existieran, no se cómo haría mi trabajo). Algunas las rescato, particularmente una pequeña gema irlandesa titulada Once, que me partió el corazón. Algunas de género me gustaron mucho, como la última de Bourne, y otras me divirtieron mucho, como la última Die hard, y la esperada versión cinematográfica de Los Simpsons. Algunos thrillers me gustaron mucho, como 1408 y Vacancy, pero son la excepción. La producción doble Grindhouse me resultó una de las cosas más interesantes este año, en su parodia a las películas de autocine. Algunas animadas, Ratatouille y Bee movie (la animación puede seguir planteándose como un terreno de salvación del cine, si se le sigue aplicando cerebro). Algunas pequeñas comedias románticas, como La camarera, de 2006, y alguna que otra más que le imprimen calidez genuina a la industria, lo que no es poco. Algo de cine político, las mejores: Redacted y A mighty heart, de dos outsiders de Hollywood, uno viejo (De Palma), y uno reciente y muy prolífico (el británico Winterbottom). Igual, el mejor cine político suele darse cuando se filtra en una película de género, como El ultimatum de Bourne. Después tenemos películas discursivas como Leones por corderos, que sería muy buena, si no fuese una digitada propaganda del Partido Demócrata, y si no se quedara en "miren qué cosa, estamos librando una guerra en la que mueren soldados de nuestro país".
El resto, mejor no mencionar, para qué dar nombres. Y seguro me salteé muchísimas películas rescatables que quedarán para algún pequeño apéndice.
Saludos, y felices fiestas para todos.
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